Cuando nuestros padres se hacen mayores y empiezan a necesitar ayuda externa en casa (cuidadores, personal de limpieza, fisioterapeutas o mantenimiento), la solución habitual suele ser la más peligrosa: hacer copias de la llave de la vivienda y repartirlas.
Con el paso del tiempo, el control sobre quién entra y sale de la vivienda se pierde por completo. Una rotación de personal o una mala gestión de las llaves físicas puede poner en riesgo la tranquilidad de toda la familia.
Con las cerraduras inteligentes modernas instaladas en la puerta de tus padres, tú mantienes el control absoluto como administrador desde tu smartphone:
Puedes crear un código de acceso o un permiso por app que solo funcione de lunes a viernes de 9:00 a 14:00. Si el cuidador intenta entrar fuera de ese horario o durante el fin de semana, la puerta permanecerá completamente bloqueada.
La cerradura Yale Linus L2 te permite gestionar usuarios y recibir notificaciones exactas cuando entra el personal.
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