El hábito de dejar la llave cruzada o metida por dentro en el bombín al llegar a casa es una costumbre muy común entre las personas mayores. Creen que así están más seguros, pero en realidad están bloqueando la puerta en caso de urgencia médica o caída.
Si la llave está metida por dentro, la mayoría de cilindros tradicionales bloquean el giro exterior. Esto significa que ni tú con tu copia ni los servicios de emergencia podrán entrar si ocurre un accidente doméstico.
En un incidente imprevisto (un mareo, una caída en la ducha o una bajada de tensión), cada segundo cuenta. Tener que esperar a que llegue un cerrajero de urgencia o tener que romper la puerta puede marcar la diferencia.
Las cerraduras inteligentes como Nuki o Yale se instalan por la parte de DENTRO de la casa, manteniendo la llave física puesta o sustituyéndola de forma permanente: